Presentador del programa "La rosa de los vientos" de Onda Cero #rosavientos, director de la revista "Historia de Iberia Vieja" @HistoriaIberia y autor de 17 libros. La última obra es "Triple A" (Libros Cúpula, Planeta).
10 diciembre, 2012
SE CONSUMÓ LA BROMA: EL NOBEL DE LA PAZ PARA LA UNIÓN EUROPEA
04 diciembre, 2012
¡FALSO!: "HEMOS VIVIDO POR ENCIMA DE NUESTRAS POSIBILIDADES"
Anoche
presenté mi libro Triple A en la Casa del Libro. A este mismo lugar,
acudió hace unas semanas Tamara Falcó y, según sus palabras, el
libro que más le llamó la atención, entre los cientos de miles que
hay ahí, no fueron las obras de Phillip Roth, Tom Wolfe, José
Saramago o Paul Auster. Ni siquiera le llamó la atención los libros
de Benedetti o de Onetti. Según sus palabras, el que más le cautivó
fue la Biblia. Y lo compró. Ahí inició una transformación que le
ha llevado incluso a acercarse al mundo de las apariciones marianas y
se plantea, por si fuera poco, la probabilidad de hacerse monja.
Podría haber elegido incluso las sombras esas de Grey, que no es
buena literatura, pero habla sobre el ser humano y sus gustos, más o
menos como la Biblia, pero al revés. Eso sí: la Biblia está bien
escrita, es literatura de inmensa calidad, es una obra fascinante, su
estudio antropológico e histórico es un ejercicio fascinante, pero
en manos que se mueven -y ya no hablo de las sombras de Grey- por una
mente con otro tipo de impulsos quizá incluso hasta puede llevar a
decisiones drásticas, como la de internar en un monasterio o creer
que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, que es
una frase-verdad que se está utilizando demasiado para justificar
las razones de la crisis económica que estamos viviendo.
27 noviembre, 2012
PRESENTACIÓN DEL LIBRO "TRIPLE A" EN LA CASA DEL LIBRO DE MADRID (3 de diciembre, 19.30)
24 octubre, 2012
"TRIPLE A" LLEGARÁ A LAS LIBRERÍAS EL 20 DE NOVIEMBRE
Hace décadas, un grupo terrorista usaba el sello de la "Triple A" para acabar con las libertades. Cuando parecía una historia olvidada, ha aparecido otra "Triple A". La crisis económica, las claves para entenderla, las revoluciones, en definitiva, el mundo en el que vivimos es el argumento en torno al que gira esta investigación que muestra lo que sabían y lo que ocultan los asesinos de esperanzas. Una nueva obra que aparecerá el próximo 20 de noviembre...
25 julio, 2011
LA HISTORIA SECRETA DEL HERMANO DE KARZAI EN "W DE WIKILEAKS"

Hace apenas unos días, el hermano del presidente de Afganistán fallecía. Oficialmente, los responsables del asesinato fueron los talibanes. A raíz del crimen salieron a la luz algunos informes de Wikileaks sobre el oscuro pasado de este personaje. Esos informes ya los dimos a conocer en el libro “W de Wikileaks” (Libros Cúpula, 2011), del que extraemos una parte del capítulo 28, dedicado a exponer algunas contradicciones sobre el hermano de Karzai que se vieron refrendadas -aunque nunca confirmadas oficialmente- por las informaciones contenidas en los cables diplomáticos. El capítulo está escrito meses antes del fallecimiento del protagonista, pero las informaciones que contiene es necesario conocerlas para situar esta extraña historia en su contexto."W de Wikileaks" se puede encontrar en todas las librerías de España y las diferentes tiendas digitales de dichas librerías, tanto en formato papel como en ebook.
En noviembre de 2009 se descubrió que el hermano del presidente afgano, cuyo nombre es Ahmed Wali Karzai, trabajó durante años para la CIA. Una de sus misiones era reclutar paramilitares en la región de Kandahar, precisamente, la provincia afgana en donde los talibanes se hicieron fuertes y de donde partió el mulá Omar, presidente de Afganistán hasta el 11-S y líder de este grupo hoy considerado terrorista. Pero lo más sorprendente, y lo que más preguntas incómodas nos obliga a plantearnos, es que se ha descubierto que el hermano de Karzai es el propietario del lugar que fuera cuartel general del mulá Omar en la ciudad de Kandahar. ¿Casualidad? Ese edificio es hoy el cuartel general del la CIA en ese país. Evidentemente, el hermano de Karzai ha negado las acusaciones. Eso sí, asegura haber ayudado a Estados Unidos para liberar al país de los talibanes. Pero según revela The New York Times, este hombre es también uno de los principales señores de la droga en el país. Según la CIA, los talibanes se nutren y financian gracias al tráfico de opio.
Fue tras la invasión soviética de este país cuando los llamados señores de la guerra iniciaron el cultivo. Desde este país, la heroína era trasladada a Pakistán, en donde se procesaba y desde donde entraba en el mercado mundial. Del beneficio de aquellas operaciones se obtenía dinero para financiar las campaña de los soldados islámicos que se habían organizado en tiempos del gobierno de Carter y Reagan. Esos soldados, como ya he contado, habían sido instruidos y formados por los servicios de Inteligencia de Pakistán, con la ayuda de la CIA y del gobierno de Arabia Saudí.
El hermano de Karzai ha sobrevivido a varios intentos de asesinato. Ahora, fuentes internas de la CIA han revelado cuál era el verdadero papel de este personaje. Mientras, en la Casa Blanca, el gobierno de Obama se apresuró a señalar que no tienen constancia de que las acusaciones que se han formulado contra él tengan fundamento. De todas formas, los hechos son los hechos. Los talibanes prohibieron el cultivo de amapola, de donde sale la heroína, en el año 2000. La producción se redujo en el país el 90 %.
Tras la invasión de octubre de 2001, el opio volvió a germinar. Y lo hizo, precisamente, en aquellas regiones en las que la presencia de las tropas invasoras era mucho mayor. Pese a todo, la CIA siempre acusó a los talibanes de ser los responsables del aumento en la producción de la heroína. Ahora se sabe que, uno de los hombres de la CIA, y a la vez hermano del actual presidente es, casualmente, uno de los grandes terratenientes de la droga. Y ese hombre es, también casualmente, uno de los hombres próximos a los talibanes.
The New York Times no fue el primer medio de comunicación que denunció vínculos entre la CIA y la familia Karzai. Ya en 2001, el periódico Saudí llamado Al Watan publicó lo siguiente: “Karzai, el presidente, era un agente bajo la mano de la CIA a partir de los años ochenta. Colaboraba con los servicios de inteligencia norteamericanos encauzando la ayuda a los talibanes a partir de 1994, cuando los norteamericanos, secretamente, y a través de los pakistaníes, refrendaban en el poder a los talibanes.” Además de esta referencia cabe citar otras. Hoy tampoco nos acordamos de que en 1995, hace casi 15 años, el director de operaciones de la CIA en Afganistán, un hombre llamado Charles Cogan, admitió que su servicio de inteligencia había sacrificado la guerra contra la droga en el país para beneficiar una guerra que tenía por objetivo expulsar a los rusos de Afganistán.
El 23 de febrero de 2010, el enviado de la Casa Blanca a la región, Frank Ruggiero -adjunto por entonces de Richard Hoolbroke, que falleció en diciembre de 2010- le preguntó directamente al hermano de Karzai por sus oscuras actividades. Las negó. Pidió un polígrafo. E incluso aseguró haber contratado un abogado para limpiar su nombre. Sin embargo, en un cable diplomático emitido desde Kabul el 25 de febrero se hace alusión a esta sospecha, así como se manifiesta la incómoda presencia del hermano de Karzai en la vida política, religiosa y cultural de Kandahar.
En la reunión entre ambos -tensa por momentos, todo hay que decirlo- quedó papente que la colaboración entre el hermano oscuro del presidente y los Estados Unidos data de 2001. Dicha colaboración se reafirmó tras la reunión, pese a que Ruggiero indica que es necesario de cerca vigilar al personaje, al que se da carta de libertad para diseñar la organización política de la región a partir de la influencia pastún y la participación de elementos radicales vinculados a los talibanes como medida para contener movimientos insurgentes. De no ser por Wikileaks, el pacto con el demonio no habría salido nunca a la luz. Eso sí, no deja de ser sorprendente la actitud del The New York Times, que si bien fue el periódico que desveló algunos puntos oscuros sobre Karzai, prefirió callar cuando el cable diplomático sobre el mismo personaje desvelaba que estaba colaborando con Estados Unidos en la reconstrucción política del país.
15 junio, 2011
LOS GRANDES TRIUNFADORES DE LA FERIA DEL LIBRO
Este año quise pasear por la Feria del Libro. Quería ser yo quien fuera en busca de sus autores favoritos. Pude comprobar cosas que no son nuevas. Que el autor más afamado, el que más firma, el que más colas de ansiosos lectores tiene detrás es un ratón que responde al nombre de Jeronimo Stilton. Detrás de él, con su buen grupo de seguidores, aunque ya nadie trae los del antaño, un grupito de mediáticos y normalmente embombados novelistas (con “m”, aunque sin “m” también valdría para algunos) cuyos personajes sólo hablan, dicen, responden, aseveran, argumentan... tras un guión (tras un guión ortográfico, aunque también algunos de esos escriben pensando en que hacen un story board). Son los tiempos en los que la literatura es un conjunto de ensayos con guiones y en los que eso que se llamaban narrador omnipresente y omnipoderoso está desapareciendo. Son tiempos en los que los protagonistas de las novelas son un alter ego de los autores y en los que los que sentir, amar, odiar, llorar, fantasear, imaginar o mecerse en la angustia ya no está de moda, seguramente porque para muchos de esos autores lo más de lo más es describir los lugares que aparecen en sus novelas como si fueran una fotografía con palabras pero sin expresar cómo huelen, cómo se siente uno en ellos, cómo se respira la angustia y alegría de quienes pasan por ahí... esas cosas son las cosas del alma e intentar conocerla o describirla está lejos de su alcance.
Veo como triunfan gentes que escriben bien, muy bien, bien de cojones, como Mario Vargas Llosa, que triunfaron, hicieron trabajar a los agentes de seguridad, y trajeron a cientos de lectores ávidos de un “Para X, con amistad” (no da tiempo para que escriban mucho más) estampado en algunas de las primeras páginas de los libros. Que pena que gente como él ni siquiera lea sus libros y recuerde cómo sufrían, clamaban y se dolían los personajes que creó. Veo a otros. Algunos amigos míos. Otros ya no. Qué pena de ellos porque han entendido la literatura como si se tratara de un ensayo en donde se cuenta lo mismo que dicen en sus obras de “no ficción”. Y lo dicho: triunfaba un personaje que no existe: un ratón. Pero ojo, porque si la literatura es un camino hacia la ensoñación y hacia el viaje con la mente, ese ratón ha conseguido más empatía que casi cualquier persona de carne y hueso. De eso se trata.
Seguramente, si cuando Kafka se puso en la “piel” de una cucaracha para expresar cómo uno puede sufrir La Metamorfosis, hubiera aparecido en la Feria del Libro en un caparazón negro convertido en insecto, hubiera sido un triunfador con cientos de personas deseando que con sus patas hubiera estampado una rúbrica, porque muchos sienten y viven (que no es vivir) cómo a veces llega el momento en que nadie te entiende, ni te escucha, ni te comprende, ni te comunica ni te deja comunicar, y muchos, muchos de esos hipotéticos lectores del relato sobre la historia de Gregorio Sanma saben lo que es sentirse aislado, incomprendido y despreciado hasta el punto de no darte cuenta, al menos al principio, de que eres un insecto repelente. Hubo un día un poeta, un poeta que es genio, que escribió sobre Gregorio Samsa unos versos inolvidables: “Soy una cucaracha temblando de frío/ como un gusano/ que en la calle me espera, en el viento/ tempestad en silencio,/ castillo en el espanto/ cuando Ícaro cae sobre el papel/ sobre el papel en llamas del espanto.” Quien lo escribió dijo de sí mismo que se sentía cada mañana esperando que la memoria terminara o que el recuerdo se volviera azul.
Sobre ese poeta que hablaba de la cucaracha de Kafka, otra poetisa, Montse Villar, escribió: “ Que suba al cielo,/ si él lo existe,/ a pegar en las nubes,/ gritos soeces/ que los ángeles/ puedan leer desde sus alas./ Que les enseñe el dolor,/ la rabia y la vida,/ de los de aquí abajo,/ que les borre las mentiras./ Dile a Panero/ que me espere en el cielo de los suyos/”. Y ese poeta ¡estaba ahí! Alcé la vista al ver sus obras en una de las casetas y me encontré con rostro. Yo que tantas veces también le pedí que me esperara en el cielo de los suyos, que es rojo, de fuego, y está bajo la Tierra, y que algunos seguramente confunden con el infierno, apenas supe qué hacer más que coger uno de sus poemarios, en los que hay pocos versos suyos que no hubiera leído aún, y le pedí su autógrafo. Quien le ayudaba me dijo que había puesto: “Para Bruno, con amistad”. No había forma de entenderlo... ¿y qué? Simplemente le dije “Gracias, Panero”. Si ponía ahí eso o ponía cualquier otras cosa, a mi no me importa. Ya no iba nunca a decir eso que dice la canción de Nacho Vegas: “Una vez casi conocí a Michi Panero”. Bueno, Michi decidió que basta ya de esta vida hace unos cuantos años pero Leopoldo María Panero siguió en este mundo. Dicen los historiadores de la literatura que es un novísimo, que es uno de los representantes de esa generación calificada así por hacer algo viejo (sentir y escribirlo), que ya es un clásico, que es uno de los poetas vivos más grandes que existen en este planeta. Estaba sólo yo para que me firmara, pero la cola de ideas, pensamientos, sentimientos compartidos que arrastaba ocupaba mucho más espacio que la que llenaban algunos autores con unas cuantas decenas de seguidores detrás. Su esfuerzo por estar ahí para descubrir que las masas están donde está la masa, por salir del hospital en donde cuidan de su alma ya dañana de forma perenne, porque ese es el precio que pagó -la locura- por ser más y mucho más que los mejores, es lo que de verdad vale. Él, que escribió de la cruz de “los herederos de la rosa y de los vientos” -así lo escribió, tal cual- para los que las lágrimas son el único vestido cuando te han disparado en la nuca, estaba ahí, y fue, sin duda alguna, el gran triunfador de la Feria del Libro 2011. Ahora, todos los días, vuelvo a leer alguno de sus versos: “La batalla perdida de la vida.../ Y, como alguien dijo: he leído todos los libros/ y en ninguno decía que la tarde era pura./ Enséñame a escribir de nuevo/ a volar sobre la mano que escribe.../ Y sólo escribir nos salva de ella./ Y lloro porque no hay lágrimas,/ y lloro porque no lloro”.
Y junto a Panero hubo otro triunfador. Algunos creían que era un tipo que cantaba, cantaba grave, algún vals, algún medio tiempo... y resulta que ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras este año. Mientras algunos se preguntaban el por qué un cantante ganaba ese premio, la historia tuvo que recordar que dos décadas antes de que convirtiera una mínima parte de sus poemas en canciones, se dedicaba a la literatura y había conseguido ya un éxito clamoroso de crítica y público. Con poemas a veces provocadores, a veces obscenos, a veces ambiguos... En suma, notables expresiones que ni siquiera su público sabía de qué iban, cuando creían que detrás estaba el artista seductor, en realidad estaba (haz clic para entenderlo) quien un día escribió: “El caso es que me estoy convirtiendo en oro, dicen que es un largo proceso, que se alcanza poco a poco... pero esto es para informaros que me estoy convirtiendo en barro”. A veces su público sonreía a lo que parecía oro, cuando en realidad pronto los versos se hacen menos de metáfora, más de realidad, más de profundidad, capaz de convertir la risa en barro, el barro en el que sólo está quien siente Y resulta que muchas casetas habían expuesto sus libros -estaban en los almacenes hasta ayer- y sus escritos en primer plano, con algún cartel que decía “Los poemas de Leonard Cohen”. Más de uno, de dos y de diez vi que cogían esos libros. Si leían un verso y lo dejaban, seguramente serían de los que acudían hasta allí en busca de “davinciadas”. Pero si dentro de esos corazones había algo más, se llevaban un libro de este canadiense que es frío para los fríos (o sea, que es un genio porque el mundo está repleto de fríos). Vi a bastantes de estos últimos, de los que leían un verso, y luego otro... Algunos leerán lo que a él le dolió recordar cuando diez años antes de coger el micrófono escribió esto en “La caja de especias”: “Temo el momento/ en que tu boca/ empiece a llamarme cazador./ Permanezco mudo/ porque has caído junto a mi,/ porque tus pestañas/ son las espinas de pequeños y frágiles animales./ Cuando me llamas cerca/ para decirme/ que tu cuerpo no es hermoso/ quisiera convocar/ los ojos y ocultas bocas/ de piedra, luz y agua/ para que atestiguen en tu contra./ Cuando me llamas cerca/ para decirme/ que tu cuerpo no es hermoso/ quisiera que mi cuerpo y mis manos/ fueran estanques para tu mirada y tu risa.”
Así, en la Feria del Libro del 2011, la feria de los 50.000 visitantes, de los 8 millones de euros de caja, de los 300.000 ejemplares vendidos... hubo dos triunfadores: Lepoldo María Panero y Leonard Cohen. Juntos no superaron unas cuantas decenas de ejemplares, una mínima parte del “botín”, pero gracias a todos los muchos que se llevaron cosas frías sigue habiendo espacio para que los grandes puedan seguir existiendo y podamos sentirnos cerca de una cucaracha, de un tipo que sigue vistiendo de negro aunque el blanco le siente mejor o de un enfermo que se cansó de estar cuerdo. (Foto: la dedicatoria de Panero)
10 junio, 2011
FERIA DEL LIBRO, SÁBADO 11 DE JUNIO A LAS 19.00

Entre las 19.00 y 21.00 horas, Bruno Cardeñosa firmará ejemplares del libro "Conspiraciones y misterios en la historia de España" en la caseta 206, de la editorial La Esfera de los Libros.
Este nuevo trabajo, el número 15 de los publicados por el autor, aborda una historia incómoda de España desde 1898 a 2004, analizando hechos como el hundimiento del Maine que provocó la pérdida de las últimas colonias, el empleo de armas químicas contra población civil en los años veinte, la inexistencia de un poder masónico en el gobierno de España, el desarrollo por parte de Franco del proyecto para construir una bomba atómica, los episodios más sangrientos de la Transición, las elecciones que tuvieron lugar tras los atentados del 11-M...

